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Entrada del blog por Antonia Adame

Conecta con tus sueños a través de tu ciclo menstrual

May Rodriguez, guía del curso online  "El ciclo menstrual como guía para manifestar tus sueños"  nos habla sobre la energía femenina y como ella te va acompañar a despertar hacia tu auténtica naturalez. 

En continuo cambio... esta es la frase que podría definir a la perfección nuestro estado

emocional, físico y energético a lo largo del mes. Y, cómo no, también es una de las

cuestiones que más nos trae de cabeza a las mujeres. Es habitual que en un momento del

ciclo menstrual te encuentres pletórica, alegre, con energía y con ganas de comerte el mundo y días, momentos o segundos después te encuentres en el polo opuesto, cayendo en el

pesimismo, en la falta de confianza en tus habilidades, enfadándote con el mundo o contigo

misma... pasar de la risa al llanto es posible siendo mujer.

No somos realmente conscientes de los cambios que se producen en nuestro estado físico,

emocional y espiritual a lo largo del mes. Esto es una realidad que genera confusión, rabia,

intolerancia con nosotras mismas y con los demás, desequilibrio, falta de autoestima, mal

humor... en las diferentes fases, pueden emergen emociones que no somos capaces de

aceptar y la rigidez y la falta de alegría pueden hacerse presentes.

Nuestra mejor guía en todo este proceso es, sin duda, la Luna. Si observamos los cambios

que se producen en ella, podremos entender un poco mejor qué está ocurriendo en nuestro

interior.

Los ciclos lunares se componen de 28 días, de manera similar a los días que suele durar un

ciclo menstrual regular. Durante la mitad de ese tiempo, catorce días aproximadamente,

comenzamos a observar cómo la luna crece, se va expandiendo, va dejando ver toda su

luz... durante estos días, en nuestro interior, ocurre lo mismo. Una vez que se retira tu

menstruación da comienzo el periodo de luz, se eleva nuestra energía, tenemos más ganas

de socializar, la confianza en nosotras mismas y en nuestros proyectos se eleva

exponencialmente, tenemos una mente clara, nos resulta fácil enfocarnos en lo que es

importante para nosotras y evitar las distracciones, nos sentimos capaces de lograr todo

aquello que en nuestro interior tenemos la certeza de querer llevarlo a cabo, ya sea un

cambio personal, la concreción de un proyecto o la materialización de un Sueño.


En este periodo, concretamente en los 14 días posteriores a la menstruación, tu confianza

personal se eleva de tal manera que retomas actividades, sueños y proyectos que ya

habías abandonado por pereza, cansancio o aburrimiento en otras etapas.

Tu capacidad organizativa es muy elevada, siendo una de las etapas más productivas del

ciclo. También tu capacidad para retener nuevos conocimientos se eleva, así que es un

buen momento para estudiar y realizar actividades que requieren toda tu concentración.

Si vas a dar una charla, conferencia o vas a realizar cualquier actividad que implique hablar

en público, este es tu momento ya que pensamos con más claridad y, por lo tanto, también

somos capaces de comunicarnos de una forma más elocuente y fluida.

También es un buen momento para celebrar cualquier tipo de evento, ya sea a nivel

profesional o familiar, debido a que nuestra energía está enfocada hacia afuera, por lo que

nos saldrá de forma natural relacionarnos con los demás, estar abiertas a compartir y a

estar más pendientes de las necesidades de los otros.

Si eres emprendedora y estás desarrollando tu proyecto o ya lo has puesto en marcha,

aprovecha al máximo esta fase para realizar cuestiones administrativas, así como aquellas que te faciliten expandir tu negocio, ya sea contactando con posibles colaboradores, dando

a conocer tu proyecto o buscando nuevas vías de expansión que te ayuden a avanzar.

Por lo general, en esta fase estamos de mejor humor, los imprevistos que nos surgen los

canalizamos de una forma asertiva y, por lo tanto, es menos probable que se generen

conflictos. Se podría decir que en esta fase fluimos con las circunstancias y no vamos

enfrentándonos a ellas.

Pero, como todo en la vida es cambio, al pasar estos primeros días del mes, tomando como

referencia el momento de la ovulación, nuestro estado cambia,. Este es el momento en el

que la luna pasa de estar llena a la fase menguante.

Así como la luna decrece, lo hace a la par nuestra energía. Ya no estamos tan hacia afuera,

ya no estamos tan sociables, no nos nace de una forma espontánea estar pendiente de las

necesidades de lo demás, la confianza en nosotras mismas y en nuestros proyectos

comienza a decaer, aquellas nuevas ideas que habían surgido con fuerza y que nos

motivaban e ilusionaban, que nos aportaban la energía suficiente para creer en nuestra

capacidad de materializarlas, se vienen abajo...

Y uno de los principales motivos de que esto ocurra, es la poca confianza en nosotras

mismas que tenemos las mujeres, y que se ve potenciada en esta fase. Esto se debe a que

es el momento en el que sobreviene la sombra, la oscuridad. Cuando mengua la luna, la luz

poco a poco va dando paso a la oscuridad, a los miedos e inseguridades.

Si en la fase de la luz no estábamos en contacto con ellos, aquí los vemos directamente, lo

que genera que nos cuestionemos todo aquello que antes podíamos ver con claridad.

Este es un momento del ciclo en el que caemos con facilidad en la queja, la culpa o el

victimismo ya que nuestras creencias limitantes afloran, nublando nuestra capacidad de ver

con claridad el objetivo que nos habíamos marcado.

Otro punto a tener en cuenta en esta fase del ciclo, es la necesidad que tenemos de bajar el

ritmo, de permitirnos descansar, de generar espacios para conectar con nosotras y de

escuchar los mensajes que nos envía nuestra Intuición, ya que este es el momento propicio

para desvelar los mensajes que nos quiere hacer llegar. Sin embargo, muchas veces el

acelerado ritmo diario y la acumulación de tareas, unida a nuestra necesidad de querer

llegar a todo, hace que estos espacios no tengan lugar y que pasen estos días sin haber

sido conscientes de nuestras necesidades.

El mejor camino para descubrir estos cambios que se producen a lo largo del mes es la

autoobservación: parar y escuchar qué mensajes nos envía nuestro cuerpo, cómo se

encuentran nuestros niveles de energía, cómo cambia nuestro estado emocional, etc.

Si conectamos con nuestras necesidades, seremos capaces de encontrar un equilibrio

dentro de nuestro ritmo cíclico.

Si estás interesada en profundizar en este tema, he preparado un programa de siete días

de duración en el que podremos, juntas, explorar el enorme potencial que se encuentra en

la recuperación de la sabiduría que nos ofrece el contacto con nosotras mismas y con

nuestro ciclo menstrual.

Puedes encontrar más información aquí 

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